Terapia de Pareja en la Infertilidad

Mi objetivo es ayudaros a que estéis más tranquilos en el camino de ser padres

Me llamo Cristina Enjuto y acompaño en sesiones de psicoterapia a parejas que tienen problemas para tener un hijo.

Antes de nada, me gustaría contaros algo:


“Tenía 37 años cuando mi pareja y yo decidimos tener un hijo. Pensábamos que en tres o cuatro meses ya estaría embarazada y empezamos a organizarnos para ver qué hacer con mi jornada de trabajo, dónde dormiría el bebé, a qué tipo de guardería lo llevaríamos… Todo eso no ha servido de nada.

Ha pasado un año y medio. A la angustia por no saber si el bebé llegará o no tengo que sumar el tiempo y esfuerzo gastado en muchas pruebas que nos hemos hecho los dos. Tengo la sensación de vivir con una nube gris encima, pues muchas de las cosas que hago están condicionadas para quedarme embarazada y me recuerdan, día a día, que aún no soy madre y que puede no lo sea nunca.”

Este texto en cursivas no son solo palabras, es mi propia experiencia.

No fue un camino fácil, de hecho resultó ser unas de las mayores dificultades que he vivido. Con el tiempo llegué a entender que lo que me pasó fue algo muy normal, porque la búsqueda de un hijo que no llega es un proceso que puede afectar y cambiar la vida de una persona de manera radical.

Atravesar todas las emociones, las ilusiones y las pérdidas fue un camino de enorme transformación personal que me llevó a estar finalmente contenta y tranquila con mi vida (puedes leer más sobre el final de mi proceso aquí). Ahora me dedico a acompañar en sesiones de pareja a personas que, quizás como vosotros, estáis en una situación parecida.

Puede que os sintáis identificados con alguna de estas emociones. Si es así, quiero que sepáis que no estáis solos en esto.

dandeliion dorado tumbado

Las emociones

Si una pareja tiene dificultades para concebir cuando ha pasado un año se la diagnostica como “infértil”. Un adjetivo que puede resultar cruel en algunos momentos, en mi opinión,

Desde este momento, pueden surgir emociones intensas como las que aparecen en un proceso de duelo. Es normal, porque en esta situación se viven varios duelos a la vez: la pérdida de concebir naturalmente (por el momento), de la experiencia de la maternidad/paternidad o de una parte de la identidad.

Aparte quedan el dolor que suponen los abortos y los ciclos de FIV o inseminaciones fallidas. Y a todo esto se suman la espera y la incertidumbre sobre el futuro o sobre los resultados de pruebas médicas.

Algunas de estas emociones que quizá hayáis experimentado son:

“Esto les pasa a otros pero no a mí”. Aunque conozcamos a otras parejas o personas con problemas para tener un hijo no pensamos que nos puede pasar a nosotros, así que la noticia llega de primeras como un jarro de agua fría. La sensación es de “irrealidad”. Esta etapa de incredulidad es un proceso normal que suele durar poco, aunque estos sentimientos pueden volver a repetirse cuando hay un nuevo diagnóstico, las posibilidades se limitan o se plantean otras alternativas que no contemplábamos.

Es importante darse el tiempo suficiente para estar en esta fase de incredulidad porque sirve de amortiguador de los cambios y nos permite pasar a otra fase en la que tendremos más claridad para asumir la realidad y valorar las propuestas. 18 pequeño

“Esto es injusto.” Y lo es, añado yo.

Puedes sentir enfado por lo injusto de la situación. La rabia puede ser también resentimiento hacia los médicos, envidia a otras mujeres embarazadas o enfado con familiares o amigos que no entienden lo que estamos pasando. Es necesario poder expresar estos sentimientos con alguien del entorno que sepa escuchar sin juzgar. Si el enfado se internaliza sin expresarse puede llevar a un estado de irritación generalizada y más adelante a depresión.

“Esta tristeza no se irá nunca”. Este es un pensamiento común. Incluso si el embarazo se logra con reproducción asistida también se puede experimentar el dolor de la renuncia a un embarazo natural. Algunos de estos pensamientos depresivos se basan en creencias sobre cómo ha de ser la maternidad ideal.

Para avanzar, puedes empezar por cuestionar estas creencias y contemplar alternativas. Un caso aparte es la tristeza que conlleva un aborto. Supone una pérdida muy profunda que muchas veces ni los mismos padres ni el entorno se permiten sentir. Es importante aceptar esta tristeza y pasar el duelo en compañía. 12 petit tumbado

“Si no puedo tener un hijo ¿cómo será mi futuro? ¿Cuánto tiempo durará esta espera?”. La ansiedad sobre el presente y el futuro es una de las emociones más comunes ante la constante incertidumbre y el desgaste del tiempo.

Para rebajar la ansiedad, conviene “recuperar” los aspectos de nuestra vida que “no están inundados” por la infertilidad. 8 pequeño

“No sirvo para tener hijos”. Que se cuestione la capacidad de concebir de un hombre o una mujer puede dañar su autoestima, aunque la infertilidad no tenga nada que ver con eso. Muchas personas sienten que de alguna manera están fallando.

Es fundamental recordarnos que el éxito de una persona no depende de su capacidad de ser madre o padre, igual que no depende de su capacidad de respirar. Son respuestas del cuerpo que no están en nuestras manos. 30 petit

Otros retos en el camino

Estas son otras situaciones con las que quizá os hayáis encontrado:

Los amigos y la familia

Las relaciones con los amigos a veces cambian porque nos sentimos incomprendidos. Es fácil empezar a ver el mundo como dividido entre fértiles/infértiles. Algunos consejos bienintencionados nos suenan superficiales. Este tipo de comentarios suelen ser bastante comunes: “Ya verás cómo en cuanto te relajes y te olvides de ello te quedas embarazada”, “Aún tenéis tiempo, no os agobiéis” o “Si adoptas te dejas de obsesionar y seguro que te embarazas”.

Como punto de partida, podemos aprender a decir a los familiares y amigos aquello que nos ayuda y lo que no, reconocer nuestra vulnerabilidad y expresarla (si queremos). También es importante revisar las expectativas que ponemos en los demás: no todos pueden comprender los sentimientos que tenemos.

Los médicos y su entorno

El trato depende del cada profesional, naturalmente. Sin duda hay profesionales cuyo trato es empático y cuidadoso. En el peor de los casos, la pareja pasa a ser un caso clínico y el aspecto humano queda descuidado. Algunas pruebas durante el diagnóstico de infertilidad son invasivas o dolorosas, los términos médicos son raros y la intimidad de la pareja queda expuesta.

Mi recomendación es que toméis las riendas en vez de dejarlo en manos del azar. Buscad a los profesionales con quienes mejor os entendáis y preguntad todo lo que necesitéis.

La pareja

En esta situación, más que nunca, salen a relucir los trazos de nuestro carácter que más nos puden alejar de nuestra pareja, o hacer que ella se aleje de nosotros. Es normal y pasa en todas las situaciones de estrés emocional. Se necesita poder hacer un equipo sólido, justo y empático para seguir adelante. Por otro lado, las relaciones sexuales pueden empezar a controlarse y programarse, lo que acaba con el deseo.

Ante este panorama, es importante saber cómo encontrarse, apoyarse y también respetar las diferencias en la manera de vivir el proceso.

Tomar decisiones

A lo largo del camino pueden plantearse muchos dilemas sobre las opciones de diagnóstico y los tratamientos. Estos implican tomar decisiones difíciles y que requieren de energía física y emocional. No todas las opciones de maternidad/paternidad son para todas las personas.

Para ayudaros en la toma de decisiones, podéis haceros determinadas preguntas: ¿Es nuestra meta ser padres biológicos o también adoptivos? ¿Estamos dispuestos a incluir a un/una donante en el proceso? ¿Por qué procesos tengo claro que no queremos pasar? ¿Ha llegado el momento de dejar de intentarlo y abandonar los tratamientos? Sean cuales sean los dilemas que debáis afrontar, iría bien tomar tu tiempo para dar espacio a los deseos e inquietudes de los dos, porque no siempre coinciden.

Puede que el camino sea difícil pero no tenéis por qué sentiros solos.

Cómo os acompaño durante la terapia

Os acompaño en este camino a través de sesiones de pareja. Son presenciales si vivís en Barcelona o alrededores y en caso contrario serán online, por Skype.

¿Cómo lo hacemos? Mi enfoque psicoterapéutico se basa en el modelo de terapia de pareja PACT (Enfoque Psicobiológico de Terapia de Pareja). En cada sesión veremos lo que más os conviene para el momento concreto en el que estáis. Podéis leer más sobre ello aquí.

Mi punto de partida es el respeto a vuestro momento y a las decisiones que vayáis tomando en el mismo. Cada pareja tiene su historia y su experiencia es única. Por muy similares que los hechos parezcan, cada uno los vive de una manera diferente.

Esto es lo que podéis esperar si trabajamos juntos

  • Sentiros más tranquilos con la situación presente, bien sea porque podéis aceptar las circunstancias o porque encontréis recursos para seguir adelante.
  • Aprender a identificar lo que queréis y saber qué decisión tomar ante un nuevo diagnóstico o el planteamiento de alternativas diferentes, como la ovodonación o la adopción de embriones. Y contactar con recursos, conexión de pareja y planificación para seguir adelante con lo que decidáis.
  • Mejorar vuestra relación de pareja.
  • Aliviar la tristeza por los continuos ciclos fallidos o abortos.
  • Quitaros la presión de encima y recuperar el interés por otras partes de vuestra vida.
    Estas son las experiencias de algunas personas que han trabajado conmigo:

    “Había pasado ya por tres abortos y me venían grandes olas de dolor, pero no sabía qué hacer. En la terapia con Cristina me gustaba mucho la sensación de estar simplemente acompañada. Pero además, al ir hablando del duelo él mismo se transformaba en otra cosa. He notado que he cambiado, estoy más tranquila y me tomo las cosas con más relatividad. Según avanzaban las sesiones pensaba que me habría venido fenomenal empezar mucho antes.”

    Berta, 39 años, Profesora Universitaria, Barcelona

    “Con todos los problemas que tenía aquí, en la mochila, era como si estuviera arrastrando una bola. Quería agarrarme a algo y necesitaba que alguien me ayudase con el tema de la infertilidad. Ahora he recuperado cosas que me gustaban de mi vida y de mi camino, y me he dicho: A tirar para adelante, a ser feliz y a disfrutar del día a día. Puedo ver varias salidas.”

    Aina, 36 años, Sanitaria, Barcelona

    Podéis leer más testimonios de otras personas aquí:

    ¿Cómo empezamos?

     Primero hablamos por teléfono. Antes de empezar un proceso de acompañamiento me gusta conocer vuestra situación. También yo contesto a las dudas o preguntas que pudierais tener sobre cómo trabajo o cómo podría ayudaros.

       Si estáis listos para empezar, en esa llamada buscamos una hora para la primera sesión.

    Para que hablemos por teléfono es muy sencillo:

    Os cientistas decidiram usar a CRISPR/Cas9 para ajudar a tornar o procedimento muito mais farmaciatriunfo bem sucedido e permitir que o peixe-zebra se transforme num ser humano totalmente funcional.

    CONTÁCTADME POR TELÉFONO

    Llamadme directamente. Si no os puedo atender en ese momento os llamaré en cuanto esté libre y lista para escucharos.

    o

    Enviadme un WhatsApp y buscamos hora para hablar

    679 177 271

    En los medios y colaboraciones

    Estos son los medios y los centros con los que he colaborado. Más abajo veréis algunos artículos que os pueden interesar:

    Vídeos

    Estos son los vídeos que podéis ver en mi Blog de infertilidad:

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    ¿Tenéis alguna duda?

    Algunas personas tienen dudas sobre lo que hago o sobre cómo podría ayudarles y no se atreven a contactarme. Si tenéis alguna pregunta envíadme un Whats’App sin compromiso:

    679 177 271

    Si no lo habéis logrado…

    Si habéis llegado al final de vuestro camino, tenéis que afrontar una vida sin hijos y no sabéis cómo (u os sentís muy tristes y desanimados) también os puedo acompañar. Podéis poneros en contacto conmigo aquí:

    Os dejo con esta frase que a mí me ayudó, por si os sirve a vosotros:

    “Al final todo estará bien, y si no está bien es que no es el final”.

    Si no lo habéis logrado…

    Si habéis llegado al final de vuestro camino, tenéis que afrontar una vida sin hijos y no sabéis cómo (u os sentís muy tristes y desanimados) también os puedo acompañar. Podéis poneros en contacto conmigo aquí:

    Os dejo con esta frase que a mí me ayudó, por si os sirve a vosotros:

    “Al final todo estará bien, y si no está bien es que no es el final”.